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¿Cómo definir los objetivos deportivos?: Metodología SMART

Para cumplir nuestra meta, es necesario fijar nuestros objetivos deportivos a corto alcance y sobre todo adaptarlos a la realidad. No se trata de magia, sino de trabajo y esfuerzo. A continuación, vamos a explicarte una metodología que te será muy útil a la hora de establecer tus objetivos deportivos y que te sea más sencillo cumplirlos.

¿Cómo definir objetivos deportivos?

La metodología SMART consiste en la definición de objetivos en base a cinco aspectos fundamentales: eSpecíficos, Medibles, Alcanzables, Realistas y Temporales.

1. Objetivos deportivos específicos

Debes identificar tu objetivo y definirlo de manera concreta. Para ello, debes preguntarte en qué quieres mejorar y qué meta quieres conseguir, pero siempre con pasos cortos.

¿Qué es exactamente lo que quieres conseguir? ¿En qué quieres mejorar o hasta dónde quieres llegar?

¿Lo tienes? Entonces vamos a darle forma.

2. Objetivos deportivos medibles

Una de las ventajas de tener un objetivo bien definido, es que te va a servir para medir tus progresos. De esta manera podrás ver tu evolución y valorar objetivamente tus avances.

Para ello, es muy importante saber cuánto quieres mejorar. Por ejemplo, si tu objetivo es mejorar tus marcas, ¿cuánto quieres bajar tu marca?, o si estás pensando en participar en una carrera ¿de cuántos kilómetros?

3. Objetivos deportivos alcanzables

Todo objetivo debe ser alcanzable. Como te decíamos, lo mejor es ir paso a paso y ser constante.

Debes analizar tus condiciones, tus datos, registros y clasificaciones anteriores y saber qué necesitas realmente para llegar a alcanzar tu propuesta.

Debes plantearte si eres capaz de conseguir ese objetivo específico y medible en el que estás pensando.

«No intentes construir un muro. No empieces un día y digas ‘Voy a construir el más grande y colosal muro que jamás se haya construido’. Di ‘Voy a colocar este ladrillo tan perfectamente como un ladrillo puede ser colocado’. Haz esto todos los días, y pronto tendrás un muro» – Will Smith.

4. Objetivos deportivos realistas

Todo objetivo debe ser alcanzable y también realista. Está bien ser ambicioso, pero siempre y cuando esté dentro de tus posibilidades, ya que esto te irá permitiendo esforzarte y estar motivado durante todo el proceso. Si no es realista, finalmente acabarás tirando la toalla porque será imposible conseguirlo.

¿Eres capaz de llegar a ese objetivo? ¿De qué dependes para llegar a conseguirlo? ¿Tienes las condiciones necesarias? ¿Crees que estás en el momento adecuado? ¿Dispones de todos los medios? Es decir, ser realistas con nosotros mismos, siendo conscientes de nuestra forma física actual y marcando metas acordes a la misma, y realizar entrenos que no superen nuestras habilidades.

5. Objetivos deportivos temporales

Todo objetivo debe tener fecha final para alcanzarlo.

Desde que fijas el objetivo hasta esa fecha final, podrás ir evaluando tus avances y analizar si realmente es un objetivo alcanzable y realista.

Si llega la fecha final y no has conseguido tu objetivo, deberás preguntarte qué es lo que ha fallado. ¿El plazo era muy corto? ¿No has tenido los medios necesarios? ¿Crees que puedes llegar a lograrlo para otra fecha? No deberás venirte abajo, sino aprender de ello y volver a intentarlo.

Recapitulando, os vamos a poner un ejemplo para que veáis claramente qué es un objetivo SMART bien definido:

  • Ejemplo de objetivo no definido: “Quiero correr una maratón.”
  • Ejemplo de objetivo SMART bien definido: “El próximo 23 de abril quiero correr la maratón con una marca inferior a 3 horas y 45 minutos.”

En el siguiente artículo, te explicamos cómo cumplir con tus objetivos deportivos que ya has definido.

En conclusión, la clave para alcanzar tus objetivos está en cómo los defines. Se trata de diseñar un objetivo que te motive y además de crear un plan de acción que te permita sacarle el máximo partido a tu esfuerzo y a tus capacidades.